miércoles, 20 de mayo de 2009

Boletin Matinal nº 72. "¿Rescatamos a las mascotas atrapadas en un cuadro?"‏




Cuando vamos por una galería de arte, un museo, o simplemente pasamos por una tienda de decoración donde esta lleno de cuadros la mayoría replicas de obras maestras de la historia, y tengo que decir, que te pronto pensado casi siempre son impresionistas y especialmente de Van Gogh.

¿Cuántas veces hemos nos hemos quedado mirando un cuadro fijamente intentando imaginar la situación o historia que intenta narrar el pintor? ¿Tu mente cambiaria algo? Confieso que yo si, cuando veo en un cuadro un animal atado, un perro enfrentado a unos jabalís, pájaros en minúsculas jaulas, pienso si tuviese el don de pintar lo reproduciría pero con la jaula abierta. Recuerdo el personaje de la película Amelie que siempre pintaba el mismo cuadro una y otra vez, de Rembrandt (o era Renoir).

Bien, pues por fin alguien se ha lanzado, en el Museo de Arte moderno de Madrid hace unos meses hubo una exposición llamada Cave Canem (que significa cuidado con el perro), se trataba justamente de lo dicho anteriormente:

Liberar los perros atrapados en los cuadros de artistas como Velázquez, Goya, Veronés o Murillo.

No tuve el placer de ir, me hubiese encantado, pero el otro día miraba un bodegón (nunca vi el encanto a este tipo de cuadros) y pensé seria gracioso quitar una pieza de fruta, dejarla después con un mordisco (metafóricamente hablando), sería como un autorretrato en ese óleo, o al menos mi dentadura ;).

La transgresión de la obras maestras para un uso en el marketing, es frecuente en anuncios de revistas, televisión, todos reconocemos un cuadro de Dalí, con elefantes de patas largas avanzado en desierto llenos de objetos variopintos (entre ellos relojes) dejados al azar. Aprovechable para hacer un anuncio por ejemplo de coche…tu W es como estos gigantes, olvidaras hasta el tiempo.

Lo más curioso es nuestra minúscula capacidad de percepción: si hicieran ver el mismo cuadro pero con un pájaro dentro y otro fuera de la jaula para mucha gente pasaría inadvertido, quizás para mi como mi percepción esta desarrollada hacia el mundo animal., no, pero se me escaparían muchas otras cosas en la cual no he ejercitado nunca mi cerebro. ¿Cuánto tiempo o como minucioso hay que mirar un cuadro para realmente verlo?

Un día en un bar estaba tomando un café,había un chico con rizos tirando a rubios, mirando un libro de Picasso, miraba el Guernica, llevaba rato, parecía buscar algo, se me paro y me pregunto ¿tu ves un gallo?, dicen que lo hay pero no lo encuentro. Bien, después de un ratito lo encontramos, de eso hace más de dos años y gracias al Guernica tengo un par de amigos que aunque los vea poco están ahí.

PD: Inma ya que eres pintora..podrias liberar algunos animalillos, o a Jesucristo siempre en la cruz, pobrete colgado con cara de sufrimiento ;).




Pruit

lunes, 20 de abril de 2009

La tentación viene vestida de blanco

Es época de tentaciones, no se puede hablar de verano, sin qe un simple helado de invierno se convierta con la operación biquini, en una gran tentación a evitar.

El deseo por algo o por alguién esta constantemente en nuestro día a día. Desconozco si existe algún estudio que mida el nivel de tentación que tiene el ser humano, creo que nos sorprenderiamos de la veces que al día nos reprimimos de adquirir o hacer alguna cosa.

¿Quiere decir esto que nuestra mente esta luchando para evitar caer en las tentaciones diarias? ¿Esto crea algún desgaste mental? ¿Por qué sentimos en un momento puntual tantas ganas de hacer algo?.

Muchas empresas han visto en las tentaciones una manera económica rentable. Cuando pasamos por una panaderia y sentimos ese olor a pan recién hecho del horno, entramos y compramos una barra, muchas veces, no podemos evitar que antes de llegar a casa le mutilemos esa parte tan graciosa donde unos les encantan y otros evitan. En realidad ese olor que nos atrae, no siempre sale realmente del horno, tengo que deciros que existe un perfume para las panaderias que imita ese olor, que actua como "miel al oso" activando nuestro sentido básico del olfato hace que nos entren más ganas de comprar pan.

De esto también saben mucho las pastelerias que con otro de los sentido básicos como la vista hace que sus escaparates llenos de color, ya de por si sean sabrosos. Las tentaciones se podrian clasificar (y en esto deseo que me ayudeis), en grandes deseos y pequéños, así como también carnales pequeños (desear un beso) o carnales grandes (ummm...no hace falta que lo defina). ¿Me pregunto de donde sale el estimulo para tener tantas ganas de poseer, saborear algo?

Los religiosos como siempre ya tienen su explicación, fueron inteligentes al inventar un actor secundario como el demonio o señor de la tinieblas que nos pone a cada momento a prueba para que caigamos en el pecado. Menos mal, que tenemos como actor principal a Jesucristo para evitar que nosotros como raza humana débil a sucumbamos al más mínimo deseo y nos ayuda a través de su doctrina a combatir este gran mal.

Pero ya me conoceis soy bastante agnóstica (y eso que tener una fe ciega a veces puede ser una bendición uno se come menos el coco), me quedo más con una cita de oscar wilde: "La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella" ¡Que tengais un bonito día lleno de pequeñas tentaciones!

Pruit

lunes, 2 de marzo de 2009

Con relación al ártículo de Carmen Posadas " Una cuestión de velocidad" 2-3-2009.

Hija mia.

Si fuera tan fácil y simple el clasificarnos otro gallo cantaría y no seríamos pasto de psicólogos y psiquiatras.Tu interesante artículo mas que a "Julio Churches" me retrotrae a la época en que la cetrería me atraía como cultura ancestral y por mi fascinación y amor por las rapaces y el medio-ambiente (aunque yo lo llamaría "Todo-ambiente") ya que como bien dices, nosotros somos animalitos aunque un poco más complicados (por eso algunos humanos son tan dañinos) y somos parte de la naturaleza aunque algunos se crean semi-dioses o superiores.

La cetrería se divide en : Bajo vuelo y Altanería o alto vuelo.

El azor, el gavilán y otros pertenecen al Bajo vuelo y no se mezclan territorialmente con el cernícalo, halcón o águila qu pertenecen a la altanería.

La diferencia es que entre las aves hay una demarcación territorial muy definida en el aire y en la tierra y los humanos sin embargo ocupamos todos el terrenal asfalto o acera que rodea nuestro habitat.

De ahí que, si como dice el dicho "cada oveja con su pareja"puede que emocionalmente busquemos a personas que vuelen a una altura similar pero como el mundo de las relaciones es azaroso y como todo es relativo, hay yo creo todo tipo de mezclas de vuelos, profesiones, creencias, gustos y actitudes vitales.

Con respecto a las patadas en las espinillas a los que no se mueven a nuestro ritmo, o los nerviosos o frenéticos que viven a una velocidad la cual no es sana ni para un guepardo, deciros que la paciencia y la compasión que enseña el budismo u otras religiones es buena terapía para no estar siempre pretendiendo que los demás vayan a nuestro ritmo o se comporten como nosotros cremos que es correcto.

Humildad, paciencia, compasión, no tienen nada que ver con la velocidad, la prepotencia o la altura de vuelo.
Volemos con la imaginación para escapar de la velocidad, la prepotencia del poder y las supuestas alturas.
Pero bajemos todos al basico terruño de la arena, el tomillo, el barro, el arroyo, el enebro y el canto de un paseriforme.

Eso nos hara libres y nos enseñará que todos somos iguales, con pequeñas diferencias.

Rupit